En Chaco
Lunes, 26 de julio de 2021
Falleció el músico Catalino Verón
El viernes último sufrió un incendio en su domicilio de la ciudad de Barranqueras. Su deceso se produjo el sábado por la noche por las quemaduras. De extensa y poco reconocida trayectoria formó parte de Los Chaqueñísimos y el Conjunto Verón-Palacios.
Dolor en el chamamé por una pérdida irreparable. Falleció el guitarrista y cantor chamamecero Catalino Verón, el sábado último en el Hospital Perrando de la ciudad de Resistencia. Había ingresado el viernes pasado luego de que se produzca un incendio en su casa en el barrio Villa Hortensia de la localidad de Barranqueras.

Catalino Verón de 81 años falleció a consecuencias de tener el 60% de su cuerpo quemado. La noticia fue confirmada por su hijo Roberto Verón. Sus restos fueron velados en la cochería La Piedad y posteriormente fueron sepultados en el cementerio municipal de la ciudad de Barranqueras.
Catalino Ramón Verón siempre fue identificado con la ciudad de Barranqueras, pero nació en Puerto Vilelas el 3 de septiembre de 1939.

Pese a esos 2 kilómetros de distancia los dos pueblitos se disputaron su pago natal. Su actividad artística le permitió arraigarse en ciudades como Makallé , Buenos Aires, Laferrere, y San Nicolás, entre otros, para vivir finalmente en Barranqueras.

Dueño de una extensa y poca reconocida trayectoria, integró la agrupación Los Chaqueñitos, dirigida por Crescencio Lezcano, a los 17 años de edad grabando varias obras en el sello Odeón. Posteriormente, incursionó en el folklore con “Las Voces del Chaco”, representando a su provincia en Cosquín en el año 1966.

El impulso a la fama le llegó de la mano de Simón de Jesús Palacios al integrar el “Conjunto Verón-Palacios” por un espacio de siete años registrando discos como “Corrientes y el Paraná”, “Una Tarde de Amor”, “La Tierra del Naranjal”, “La Ranchada”, “Puente Chaco Corrientes”, entre otros, marcando una identidad en su timbre de voz y también en la excelente ejecución de la guitarra.

En 1974 formó un binomio direccional junto al acordeonista Brígido González. El conjunto concluía con el cantor Ireneo Ramírez y el bandoneonista Alfredo Lallana. Juntos grabaron un disco en 1974, pero la consolidación llegó al ingresar Egidio Martínez grabando “Tranquera de La Amistad”. Además, le siguieron otros discos como “Grabando” y “Sobremesa Correntina”. La sociedad González-Verón decidió separarse y Catalino emprendió otros proyectos lejos de la música, hasta que una oferta de grabación lo volvió a juntar con Brígido, registrando el disco “Sonidos de Mi Infancia” para el sello El Zorzal que vió la luz en el año 1986.

Catalino Verón se radicó por muchos años en el conurbano bonaerense. Allí formó su propio conjunto. Grabó varios casetes, en algunos de ellos ejecuta él mismo el acordeón, oficio que tenía como hobby. Podemos nombrar a sus compañeros de escenario como Héctor Castro, Raúl Blanco, Los Hermanos Mansilla, Cristian Mansilla, “Pedrito” Ferreyra. En los últimos años estuvo acompañado por Fabián Encina presentándose en festivales y eventos televisivos.

La temática de obras de Catalino Verón abarca desde poemas de amor como “Comprende que te quiero”, “La Dicha que Ambicioné”, “Mucho Tiempo Te Esperé”, y títulos en referencia al trabajo rural como “Cuero Curtido”, “Al Fuerte Hachero” y “Alma de Floresta” ,“Viejita Cabellos Blancos” dedicados a su madre Roberta Meza, oriunda de Villa Guillermina, Santa Fe; “Gigante sin Galardón” dedicadas al doctor René Favaloro y algunas que evocan un tiempo añorado como “Horizonte y Sol”, “Mojón de Adiós”, “Fragancia de Aromito”, y la obra dedicada a su fiel compañera “Mi Guitarra Negra” que le ha brindado tantas satisfacciones en los últimos años.

Compartió registros autorales con figuras como Simón de Jesús Palacios, Juan Guerra, “Paquito” Aranda, Egidio Martínez, Brígido González, Ireneo Ramírez, Avelino Flores, Jorge Balmaceda, entre tantos otros.

A pesar de la tristeza que nos produce su partida, siempre permanecerá presente al rememorar sus obras. Su inconfundible “Guitarra Negra” marcará el compás de un estilo que lo identificará por siempre. ¡Hasta siempre maestro!

R: Guido Rodriguez -