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Damasio Esquivel
Lunes, 19 de octubre de 2009
Damasio Esquivel



A lo largo de 73 años de carrera, el rosarino Damasio Esquivel compuso obras vitales del chamamé. A lo largo de 73 años de carrera, el rosarino Damasio Esquivel compuso obras vitales del chamamé entre la que se cuentan "Alma guaraní", "Barrio Sajonia", "El gaucho Gramilla", "Mi cantar", "El Aguará Guazú", "Los colonos", "Un corazón" y "Amor y quebracho", que registró en 40 discos de pasta, 31 de vinilo y 1 cd, "El patriarca" (de 1998).
Con grandes maestros
El bandoneonista conocido como "el coloso del chamamé" fue discípulo de músicos del litoral del estilo de Ernesto Montiel, Tránsito Cocomarola y Antonio Tarragó Ros (padre).
Con el paso del tiempo y a medida que su trayectoria cobraba mayor vuelo, Damasio Esquivel -valorado por su capacidad inata para escribir música- se convirtió también con el tiempo en un grande del chamamé y alcanzó el mismo reconocimiento de sus maestros musiqueros.
En el año 2000 fue distinguido en reconocimiento a su trayectoria y a su íntima relación con el canto y la cultura del litoral en el Festival Nacional del Chamamé, en la ciudad entrerriana de Federal, una de las fiestas más importante que se realiza en el país.
Los últimos meses del artista transcurrieron a la espera de ser llamado para actuar, “ya que la situación de los músicos no es buena”, comentó el hijo del artista, quien agregó que las más recientes presentaciones de su padre se realizaron durante setiembre de 2003 en la Feria de Mataderos, Capiral Federal.

Rosarino y Musiquero
Aunque había nacido en la provincia de Santa Fe, más precisamente en la ciudad de Rosario, Damasio Esquivel era considerado para el gran público un correntino más. Sucede que el hombre que en sus años mozos se radicó en la Capital Federal, por formación musical se identificaba con la provincia de Corrientes donde era querido y respetado.
Desde muy pequeño comenzó a transitar por los escenarios y los estudios de grabación y ya jóven se codeó, por estos lares, con los grandes del chamamé.
En uno de sus últimos reportajes para la prensa porteña, Esquivel rememoró: “creo que tengo más de 70 años de trayectoria; comence en el año 1931 de la mano de mi padre”. El progenitor de Damasio Esquivel fue primera guitarra del gran músico paraguayo José Asunción Flores, y también tenía unas primas que cantaban en las radios porteñas. En ese ambiente se crió el futuro bandeononista.
“Tocábamos polca porque era más comercial, había acordeones con dos guitarras, así fue como yo que tenía estudios adelantados forme luego una orquesta, pero seguí perfeccionandome con Gilardo Gilardi”, relató.
“Quizás no tenga real dimensión de mi obra, pero creo que algo vamos a dejar”, señaló premonitoriamente. Y en verdad fue así, Damasio Esquivel dejó un legado para las nuevas generaciones de musiqueros... sus páginas ya forman parte invaluable del cancionero chamamecero.
El bandoneonista Damasio Esquivel, uno de los patriarcas de la música chamamecera, falleció el domingo 24 de abril de 2004, a los 85 años a causa de un paro cardíaco, tras permanecer 34 días internado en la clínica porteña Bazterrica. Según informó a la prensa su hijo Cacho Esquivel, el veterano artista, que hacía tiempo estaba alejado de los escenarios, había sido hospitalizado a raíz de una caída que sufrió en su casa y que le obligó a someterse a una intervención quirúrgica en la cadera.
Sus restos fueron sepultados en el Panteón de Sociedad Argentina de Autores y Compositores (Sadaic) del Cementerio de La Chacarita, Capital Federal. Familiares y amigos, representantes del ambiente artístico, y en particular de la música chamamecera, rindieron homanaje al folclorista que tenía una aquilatada y extensa trayectoria.