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Ofelia Leiva
Miércoles, 13 de septiembre de 2017
“Cocomarola fue lo más extraordinario que pudo haber dado esta provincia”
La cantante chamamecera vino a Corrientes para recibir una distinción de la Fundación Cocomarola. La velada será el 18 de septiembre en el Teatro Juan de Vera. “No salgo de mi casa, vine porque Cocomarola y Rosendo desde donde están algo tuvieron que ver con esto”, dijo muy emocionada.

Su sonrisa intacta, sus ojos brillantes y el corazón inquieto de poder respirar nuevamente el aire florido de su amado suelo guaraní, así se la vio ayer a Ofelia, radiante y feliz sin preocuparse por momento de los dolores y la resistencia de su cuerpo que la obligó a alejarse de los escenario hace poco más de año y medio. “Es un milagro hermoso poder volver, no sé que sucedió, pero aquí estoy”, dijo ayer durante una conferencia de prensa en Parrilla El Molino.

“Cuando pienso en mi Corrientes, lamento no estar allí”, reza la canción de “Lunita del Taragüí” y cuyo lamento lo lleva consigo como una cruz Ofelia Leiva, que por estos días estará más radiante y mimada que de costumbre. “Me tratan muy bien, me siento muy feliz de poder volver”, confesó ayer.

En una mesa larga junto a ella se sentaron Cacho Espìndola, Gabriel Cocomarola y su papá Coquimarola para hablar de la distinción que recibirá “Ofe” junto a otros artistas a cargo de la Fundación Cocomarola en una velada especial por el Día del Chamamé que se celebraré el 18 de septiembre a las 21.30 en el teatro Juan de Vera

“Es un privilegio enorme para mí recibir esta distinción”, dijo la cantante rodeada de periodistas y medios, además de músicos y amigos. Cuando le preguntaron sobre lo que significa para ella Mario del Tránsito Cocomarola dijo que “fue lo más extraordinario que pudo haber dado esta provincia”.

En este contexto añadió que “no sé si todos pueden darse cuenta de ello de su musicalidad, Cocomarola fue un grande no sólo como autor y compositor, sino por todo lo que produjo musicalmente con su fuelle, esa manera de tocar fue un adelantado de su tiempo”, dijo Leiva.

Ofelia LeivaEn este contexto compartió una anécdota del bandoneonista y contó: “Vos sabes todo adolescente es tonto por eso adolece. Yo vivía a una cuadra y media y me iba por la avenida y él siempre estaba ahí en la entrada de su auto y tengo la imagen de él en camisetilla con su fuelle y yo tenía vergüenza de pararme a mirarlo directamente”, dijo y añadió: “pero achicaba mis pasos para poder escucharlo un poco más y nunca me animé a parar y decirle ‘sabe que yo lo admiro mucho a usted’”.

Infaltable en sus relatos, en su mente y corazón, el recuerdo de Rosendo Arias estuvo presente y dijo; “Rosendo lo admiró, pero él si fue y le dijo. Me acuerdo que gente de (el Festival de Folklore) Cosquín lo quiso tener y lo encargó a Rosendo a que vaya a convencerlo y él no aceptó ir a tocar a Cosquín”, recordó entre innumerables anécdotas que demuestran la grandeza de una artista como Ofelia de enorme humildad y cuyo incansable trabajo permitió regar el país de cultura chamamecera.

En la conferencia siguió ponderando el legado de Cocomarola, como también de dos de sus ídolos, Salvador MIqueri y Osvaldo Sosa Cordero. “Tuvimos grandes músicos, cada cual en lo suyo, Ernesto Montiel fue maravilloso, Tarragó Ros con su estilo fue genial. Isaco (Abitbol) qué decir que te toca el corazón y la fibra más íntima, pero la musicalidad de Tránsito es cada vez más grande, no digo en Argentina en cualquier lugar del planeta cuando suena (tararea el tema emblemático del Taita) con el kilómetro 11, vuela todo”, dijo.

En este contexto añadió que el chamamé tomó un gran impulso a mitad del siglo pasado. “Pensá en el año 50’ tuve la suerte si de hablar con Salvador (Miqueri), eso sí hablé mucho, a él le saqué más información y me contó mucho lo que era ese tiempo”, dijo. Asimismo continuó; “Eran unos adelantados, fueron tipos extraordinarios para nuestra cultura sino miren lo que escribía Salvador en ese tiempo, las palabras que usaba teníamos que buscar en el diccionario su significado”, expresó Ofelia. A esto agregó que “siguen siendo aún adelantados, vos escuchas los grupos de ahora y no van a tocar jamás lo que tocó Cocomarola, esa musicalidad espectacular, los arreglos. Vos escuchas lo que cantan y lo que él va tocando detrás, parece que es otro tema diferente”.

Por último dijo del “Taita” a modo casi de homenaje, “sigue su luz, todo aquel que quiera iniciar en el chamamé tiene que escuchar mucho Cocomarola, con Vera Lucero, Verón Palacio, Cáceres Almeida, Cáceres Molina, todo eso aprendes, te nutre, te nutre y te nutre. No sé si los jóvenes hacen eso hoy, nosotros hicimos”, explicó Ofelia en referencia a su generación de artistas.

Su regreso a Corrientes

“Muy feliz me siento”, reiteró cuantas veces pudo y no es para menos, solo bastó mirarla para sentir esa energía que le surge solo poder estar cerca del río Paraná, donde piensa tomar mates y comer chipá. Ofelia contó que su estado de salud no le permite poder si quiera ir a visitar a sus nietos, ni siquiera poder salir de su casa en Buenos Aires.

“Creo que Cocomarola y Rosendo donde estén se deben haber encontrado, deben haber tenido que ver para que yo diga si voy, porqué yo no salgo más de mi casa, solo para ir al médico y para venirme de Buenos Aires en avión sola, algo pasó”, soltó entre risas.

Sobre el presente del género, declarado Patrimonio Cultural Intangible del Mercosur y camino a ser declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad ante la UNESCO, refirió que es un acto de justicia.

“Ojalá que el chamamé llegue a ser (patrimonio de la humanidad), pero ojalá también todos que les tocan ahora caminen como caminamos nosotros con el chamamé. Ahora hay caminos, antes te ibas a un pueblo y si llovía te quedabas tres o cuatro días, no podías salir. Nosotros con Rosendo íbamos a lugares donde no se conocía el chamamé”, comentó en medio de numerosas anécdotas. Por estos días su visita estará destinada exclusivamente a pasar momentos especiales entre familiares y amigos.