Corrientes

Septiembre duele en lapachos
Los lapachos de Corrientes, no son los mismos lapachos de otras tierras o septiembres... Los lapachos de Corrientes son más bellos, pero duelen.
Duelen adentro en el alma,
de guitarras y espineles.
Duelen en las acordionas,
en los chamameces...duelen.

Tienen en sus flores rosas
una belleza tan honda,
tan profunda, misteriosa
que al pasar por las veredas
y pisar su blanda alfombra
mis pasos más que pisadas
parece que apenas rozan
el suelo, la tierra...el cielo?
¿Dónde estoy cuando camino,
por este camino rosa?

Los lapachos de Corrientes
no son los mismos lapachos
de otras tierras o septiembres...

Porque el chamamé parece
tener en él su vertiente!
Sino ¿como es que el “Taita”
con su hilera de exponentes,


su gran musicalidad,
se fue también un septiembre?
Y Osvaldo Sosa Cordero
poeta de los silentes
paisanos de nuestra tierra,
como un puñado de flores
dejó versos inconclusos,
y un mismo día se fue,
de su entrañable Corrientes?

Los lapachos de Corrientes
no son los mismos lapachos
de otras tierras o septiembres...


Porque también en su alfombra
como al pasar, simplemente
se llevó en Bella Vista
a las voces de mi gente,
se mezcló allí con el agua
se hundió en aquella corriente...
y nos dejó este resabio
tan amargo...tan perenne...
Lapachos fueron testigos,
silenciosos, de la muerte.

Volvió a florecer la fronda
cada vez más refulgente
y con un sol a destajo
transcurría un nuevo septiembre.
Esta vez, con su madera
quiso ser guitarra y temple,
y se llevó a Don Roberto...
con su voz y esa mirada
que nos mira para siempre...
Que vuelve como el quería
en guitarra y chamameces...

También vino por Modesto
el mes en el que florecen
los lapachos de Corrientes,
y en la dulce melodía
romántica y soñadora
de un estilo que defienden
tantos fieles seguidores,
de ayer, de hoy y de siempre...
se fue con su avío de música
a un escenario celeste...


Ay Virgen del Chamamé!
pronto iré también a verte
y con un ramo de flores
de lapachos en mi frente,
voy a pedirte por ellos
para que veles por siempre,
por cada chamamecero,
por cada hijo de Corrientes
para que ya no nos duelan
estas flores, de septiembre!..

Silvia Muñoz Velcheff


Lunes, 15 de abril de 2013